El Ecuador acaba de pasar por dos jornadas electorales muy peculiares, la primera vuelta del 19 de febrero de 2017 dio como resultado una segunda vuelta que se realizó el 2 de abril del mismo año. En los dos días de votaciones, las redes sociales no mostraron su potencial positivo de generar actores que construyen conocimiento y comparten información, se mostró el otro lado de su potencial: desinformar masivamente, toda fuente fue válida según la burbuja social en la que Facebook te ha atrapado según tus gustos y tendencias políticas.
Al ver el caos en las redes sociales sólo quedaba recurrir a los medio tradicionales (Televisión y Radio) de comunicación en busca de un poco más de fuentes serias e información contrastada. Pero en estas dos fechas la polarización que la sociedad Ecuatoriana a estado acumulando desde hace 5 años llego a un nivel descarado en los medios. A la hora de analizar los datos que daban los exit poll mientras se esperaban los datos preliminares del CNE, los discursos de los invitados a los paneles, los mismo invitados que asistían a los canales privados y estatales, en todos ellos la polarización ya había llegado a un nivel descarado. Al cambiar de canal entre Teleamazonas y Ecuador Tv lo que se presentaba eran dos verdades, dos formar de ver un hecho que todos compartíamos.
La distancia que tenían esas dos verdades era la lucha entre dos ideologías, dos ideologías que en este contexto no optaron por un encuentro de diálogo, ni de debates de fondo para mostrar las ideas y posturas que les dan forma. En este contexto las dos posturas optaron por la negación de su contrario, lo cual sólo llevo a un estado de desconfianza de las fuentes de información del adversario. Cada bando construyó su verdad usando todos los recursos que tenían a su disposición, para así ganar espacio en la opinión de la ciudadanía.
Una posición ideológica que no opta por una construcción colectiva, solidaria de verdades amplias lleva a una polarización de actores, los cuales buscan su victoria en la desarticulación de la verdad del opositor para luego imponer la suya a las mayorías, ganar hegemonía y reproducir las mismas lógicas de poder. En época electoral es claro cómo funciona el debate, o más bien dicho la confrontación, lo que se escucha es una lucha de propuesta, de ofrecimientos. Es más común oír hablar a los analistas políticos sobre ideología que a los mismos candidatos que están en elecciones. En esas últimas elecciones se demostró la falta que le ha hecho al país tener políticos dispuesto al dialogo, dispuesto a poner en práctica una nueva política, una política basada en la solidaridad que pueda construir verdades amplias y dinámicas, dejar de lado verdades absolutas como resultado de dogmatismo ideológicos.
Huxley como siempre adelantado a su época dijo en 1937 sobre el retroceso de la solidaridad: ´´Este retroceso de la solidaridad se halla estrechamente ligado a la disminución del aprecio que los hombres sienten por la verdad. En ningún momento de la historia se ha practicado la mentira organizada con tanto descaro o, gracias a la tecnología moderna, con tanta eficacia o a tan gran escala como la practican los dictadores políticos y económicos...´´ (Huxley, 2012). Cada grupo con sus propias fuentes, noticias a medias por todas partes, verdades construidas a la medida de intereses y difundidas por cadena nacional o a la hora del almuerzo por radio y televisión que sólo polarizan.
Bibliografía
Huxley, A. (2012). El Fin y los Medios. Sobre los ideales y metodos empleados para su realizacion. Barcelona: Página Indómita.
Bibliografía
Huxley, A. (2012). El Fin y los Medios. Sobre los ideales y metodos empleados para su realizacion. Barcelona: Página Indómita.
La frase dice: "desde que se invento la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta"... hoy diremos: "cada quién con sus medios (facebook, twitter, radio, tv) llevan agua para sus molinos (sus propios intereses)"...
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